Hay cosas que son verdad. Hay cosas que son futuro. Hay cosas que crecen. Hay cosas que se entienden. Hay cosas que gustan. Hay cosas a las que aspirar. Hay cosas que esperar. Hay cosas que soñar. Hay cosas que salen.
Hay cosas que son mentira. Hay cosas que son pasado. Hay cosas que se estancan. Hay cosas inexplicables. Hay cosas odiosas. Hay cosas utópicas. Hay cosas que son imposibles. Hay cosas que no dejan dormir. Hay cosas que no tienen salida. Hay cosas que no existen.
No hay nada, no hay nadie. Sólo estoy yo, y yo casi no quedo.
Y mientras tanto, aquí sigo, en mi azotea.

Estas en el borde balancenadote peligrosamente bajo un cielo encapotado , el viento del invierno remueve el pelo rizado y no sé…¿a dónde coño estas mirando? ni al horizonte, ni al cielo, ¡mierda!Siempre me ha gustado la idea de que escribieras desde la azotea. Si, ya fuera de pie , sentado, incluso de pie en el borde. Lo que no hacias nunca era mirar hacia abajo. Siempre mirabas arriba, a tu diestra, a tu siniestra, al HORIZONTE, pero nunca, repito nunca hacia abajo.
La imagen es muy de cuadro de Munch (http://cafeultravioleta.wordpress.com/2007/09/11/incertidumbre-y-confusion/)
pero te recoemdaría que te alejases un poco del borde. Ya sabes que en invierno estos lugares son más resbaladizos que nunca.Anda, pásate a tomar un Cruzan por mi Cafeultravioleta. No me digas que es mejor Brugal, que no quiero oirlo…parece que te está sentando mal últimamente. Ademas ya sabes que TU no tienes que pagar. Te espero.
Te he dejado mi almohada en la puerta de la azotea…por si resbalas!!!