Es inevitable que cada día esté más despierto teniendo más sueño, que alguien muera viajando por el Nilo, que un tren se pierda a medio camino, que de igual que no haya transporte para volver a casa. Es inevitable preparar una tortilla de dos huevos con jamón, que las palabras se separen por mayúsculas. Es inevitable que haya una canción cada día, que cante Lou Reed esperando tener razón, que las tortugas tarden en llegar, que no se pueda estar en silencio un día entero. Es inevitable
Y mientras tanto, yo aquí sigo, inevitablemente, en mi azotea.

No te cortes. Habla