Ya era un grande el día que m hablaron por primera vez de él. Creció la fama al conocerle por primera vez y después de currar a su lado estas navidades uno se da cuenta de que las leyendas contadas por juglares y trovadores eran ciertas.
Capaz de convencer a alguien de que para pasarse un juego de la wii tiene que hacerlo cantando. Con sus gafas plegables, su coche y sus foros, Joaquín es de los tíos que acabará con estatua en Cubas, y además me ha ganado con lo que ha escrito de Sofía, y no hay más que decir. En la foto y a tu derecha, el enlace a su local.
Y mientras tanto, aquí sigo, añadiendo enlaces, en mi azotea

Acojonante este Monchito! sigo flipando.