Yo cada día flipo un poco más.
Y mientras tanto ya recorté hasta las 150 en mi azotea.
una azotea, un blog y el que escribe dispuesto a saltar
Yo cada día flipo un poco más.
Y mientras tanto ya recorté hasta las 150 en mi azotea.
La muy querida y admirada Lugarteniente de mi azotea, me mandó en algún momento un power point de esos que se mandan a mil personas. Total que la foto con la que acababa me hizo mcha gracia. Pero mucha. No tengo ni idea de si ha salido en más blogs, yo la he visto hoy y llevo descojonao desde entonces. Aunque sea de las elecciones, siempre es buen momento para verla:
Y mientras tanto, yo aquí sigo de momento, en mi azotea.
Eso dice el doctor. Eso dice el Duque.
Llegan tarde para estudiar, llegan tarde para evitar al elefante rosa que se sienta encima de la cogorza que te pillaste el martes, el miércoles, jueves, el viernes y el sábado. Llega tarde para explicar algo de lo que no te acuerdas. Llega tarde para esperar que llegue pronto.
Lo dice aquí, y de paso trae buenos recuerdos. Trae frases, trae frases de cine. Frases para remontarte angélico.
Y mientras tanto, aquí sigo, revelando fotos en mi azotea.
Se abre la veda señores. La Junta de Gobierno de la presente azotea, formada por mi y mi proyecto de suicidio un día de estos, ha decidido por unanimidad que pueden y deben (y de hecho lo hacen a partir de este momento) visitar a la que bajan tres nuevos rincnes que se ven si te asomas a la cornisa de aquí mi hogar.
Yo dejo acuse de recibo: Lo de los fotoblogs tiene su aquel. Pincha y mira.
Os presento.
Gente, Actor. Actor, la gente. Otro de los hermanos, por si querias más datos.

Gente, el doctor Osmond. Doctor, la gente. Ve pasar las cosas muy despacio en este nuevo estado…
Gente, Junki. Junki, la gente. La niña del Chocomel.
Y mientras tanto, aquí sigo como siempre, en mi azotea
Os habreís dado cuenta. He cambiado la cabecera. Antes de esta, utilicé dos. La primera, un homenaje a El Guardian entre el Centeno, libro que me hizo subir a la azotea. Si no lo has leido, ya va siendo hora.

La segunda un homenaje a los cuadros de mi mamá, ya volveré sobre ellos. Son pa’ verlos:

La tercera, que es la que puedes observar si le das a la ruedecita del ratón hasta arriba del todo, es, como no podía ser de otra manera, otro homenaje. Esta vez a un digresor que bien podría estar en una azotea o paseando con Holden Caulfield por las calles de Nueva York. Un fenómeno del Stencil, Banksy. Para el que no le conozca, os pongo unos trabajillos. Para el que ya tenga el gusto, a disfrutar.





Y yo mientras tanto, ya homenajearé más gente en mi azotea
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